- colección
-
El Jardín de Epicuro - Ficción
- autor
- Eduardo Iglesias
- portada
- Paty Cruz
- páginas
- 160
- edición
- Primera
- número
- 186
- ISBN
- 978-84-129499-6-4
La ciudad amurallada
Publicamos la edición definitiva de este libro, que incluye la segunda parte de Cuando se vacían las playas, novela de culto de tono distópico en la literatura contemporánea española.
Una ciudad amurallada, un estado policial, y J Solo, un detective con una misión: encontrar a la joven desaparecida Lara Márquez. Con estos elementos comienza una novela apasionante, desarrollada en una atmósfera «ballardiana» y emplazada en un futuro no tan lejano, donde la vigilancia lo controla todo, la libertad parece un recuerdo y el ser humano, tiranizado por el poder, un mero espectador de su suerte.
Veinte años después, la llama de la rebelión sigue encendida. Lara Márquez lidera la resistencia desde la clandestinidad, mientras el recuerdo de J Solo —muerto, desaparecido o tal vez algo más— se transforma en una figura legendaria que inspira a los que aún se atreven a soñar con otro mundo.
Entre la Ciudad Amurallada —símbolo de opresión— y la mítica Ciudad Abierta ―refugio de lo posible—, esta novela entrelaza ciencia ficción, distopía y relato íntimo, alejándose de los clichés del género para centrarse en lo más humano: el miedo, el amor, el deber y la esperanza.
Con la natural brillantez de su prosa directa, sobria y de aliento poético, el autor deconstruye el tópico del detective americano dejándolo al desnudo, y su misión pronto se convierte en un viaje interior marcado por la duda, la pérdida y el deseo de redención, mostrando la verdadera cara de las cadenas con las que el poder somete a los ciudadanos de las sociedades modernas.
La Ciudad Amurallada es una parábola poética y poderosa sobre la condición humana, una historia de lucha silenciosa contra lo impuesto, de resistencia frente al olvido. Una novela que plantea, con honestidad y belleza, una pregunta esencial: ¿hasta dónde estamos dispuestos a huir para ser verdaderamente libres?
«La sencilla historia externa, entre el verismo y lo poemático, se convierte en una vigorosa denuncia de la tiranía y en un canto a la libertad, en una hermosa y extraña parábola de seres fugitivos».
Santos Sanz Villanueva, sobre la primera parte, Cuando se vacían las playas, en El Cultural.
- colección
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El Jardín de Epicuro - Ficción
- autor
- Eduardo Iglesias
- portada
- Paty Cruz
- páginas
- 160
- edición
- Primera
- número
- 186
- ISBN
- 978-84-129499-6-4
"Eduardo Iglesias escribe desde la inquietud moral, sin perder nunca de vista la dimensión estética del lenguaje. Hay en su prosa una deliberada búsqueda de belleza, una cadencia que no desdeña lo lírico incluso en los pasajes más ásperos. En su universo, la libertad no es un concepto abstracto, sino una energía que germina en los personajes y que, a pesar del dolor y la pérdida, acaba por imponerse como la única vía posible a lo humano.
En un momento histórico donde el control social, las opresiones autoritarias, el miedo y la manipulación informativa parecen reforzarse cada día, esta obra actúa como advertencia y espejo. Iglesias parece haber intuido, desde hace ya trece años, el rumbo sombrío de los tiempos que vendrían.
Reescrita en su totalidad y publicada ahora en su versión íntegra, La Ciudad Amurallada se confirma como una novela total destinada a perdurar. Una obra que no se conforma con ser leída: aspira, como las mejores, a ser comprendida y recordada. Y se ofrece no sólo para el disfrute, sino para la transformación del lector."
"«La ciudad amurallada» nos devuelve a las páginas de «Cuando se vacían las playas» (la primera parte es un texto reescrito de estas), pero para constatar que las cosas han ido a peor desde aquel 2036 del que ahora nos separan veinte años. Ya no hay bares, ni discotecas, ni museos, ni salas de conciertos. Y J Solo, que al que creíamos muerto, ha conseguido rehacerse de las graves lesiones y heridas de los disparos, que en su día recibió, pero ya es un hombre distinto, desatendido de su lucha contra el orden establecido, transformado en un orador pacifista y un músico fantasma, un viejo loco que viaja en una furgoneta con su piano y una perra interpretando a Shostakóvich ante los más improvisados auditorios, aunque las facciones rebeldes lo sigan teniendo por héroe y fuente de inspiración"
"Lectura 5 estrellas
En definitiva, esta novela de ciencia ficción distópica, y según mi opinión personal, es una maravillosa obra y una manera de encender nuestra mente y conciencia dormida. Además, la acompaña un lenguaje preciosista y una bella prosa poética. Por ello creo que es una lectura bastante recomendable"
"Lectura 5 estrellas
Un texto nada tedioso, que rápidamente enlaza situaciones y de los que apetece leerse de una sentada, porque después perduran en la memoria durante mucho tiempo, como las mejores obras clásicas del género, pero con ese plus de la ambientación futuro, de la distopía, de lo que querríamos que no llegase a ser nuestro mundo y de cómo deberíamos seguir peleando por nuestras libertades para que nunca llegue a materializarse"
"La vigencia de un autor incómodo
Varias de sus obras han sido traducidas al francés y al alemán, un reconocimiento que contrasta con la discreción de la crítica española. Quizá porque Iglesias nunca ha buscado acomodo en un género o etiqueta: su escritura es móvil, inquieta, siempre en tránsito.
La ciudad amurallada confirma esa condición. Más que una secuela, es la maduración de un universo literario. Si en la primera parte la pregunta era qué ocurre cuando los espacios humanos se vacían, aquí se pregunta qué sucede cuando los espacios humanos son vigilados y clausurados. Ambas forman un díptico sobre nuestra fragilidad frente al poder.
Conclusión
Leer La ciudad amurallada es asistir a la transformación de una novela de melancolía en una parábola política. El detective J Solo y la resistente Lara Márquez no son solo personajes: son símbolos de lo que queda de libertad en un mundo que tiende a clausurarse. Iglesias Fernández-Berrendi demuestra, una vez más, que la literatura no tiene por qué dar respuestas, pero sí tiene el deber de incomodar"
"Con el tiempo, la rebelión va cogiendo fuerza y lucha bajo las siglas del héroe J Solo supuestamente muerto por la causa. La historia de este detective se desvía hacia una personalidad no violenta que se dedica fantasmagóricamente a cumplir su oratoria.
La aventura, la complejidad de los sucesos, la misión libertadora a la supresión de cualquier derecho civilizado, así como el tinte de lo moral y ético y novelesco, conceden en este libro la posibilidad de una inmersión en lo desconocido para surgir con algo nuevo en las expectativas de los lectores, que seguirán alterando sus conciencias durante el tiempo.
En este alegato, la escritura te lleva a intuir lo que ocurre después de la muerte."
"Me gustaría que la reflexión y la meditación conviviesen con una humanidad en acción, más intuitiva, alejada de las vulgaridades masificadoras constituidas por mensajes contrarios a la cultura y al arte. La IA me parece en este terreno su deshumanización y simplificación. ¿Dónde está la espera a que llegue la inspiración que hace que cada cual sea en algo diferente a su vecino?"
"Pero lo realmente especial es lo que esconde la escritura de Iglesias porque hay un tono íntimo, reflexivo y casi poético en algunas partes. La parte III concretamente me fascinó, 'El Orador'. Ésa es la esencia.
En conjunto, ha sido un librazo que ha resonado conmigo en todo momento."
"“La ciudad amurallada” provoca la sospecha de que estamos más cerca de esa muralla de lo que nos gusta admitir; de que la vigilancia, la desinformación, las ciudades temáticas del bienestar, la nostalgia como anestesia, no son futuros remotos sino modos ya activos de nuestra vida cotidiana. Todo apunta a una sensación casi íntima: la de vivir en un mundo que exige obediencia y a la vez te priva de sentido.
Y es en esa intersección entre el relato distópico y la vida emocional donde el libro rasca más: esa mezcla de cansancio del mundo, de lucidez triste, de pregunta ética sin respuesta fácil. Ese lugar en el que una sabe que no va a cambiar el sistema, pero se niega a dejar de pensar por dentro. ¿Qué murallas hemos naturalizado, qué formas de control nos parecen “normales”, qué libertad consumimos sin cuestionar su procedencia?
Gracias, Eduardo iglesias"
"No en vano, el universo de "La Ciudad Amurallada" es inquietantemente plausible, situado en un 2036 que se parece demasiado al presente y que funciona, más que como distopía, como advertencia. Además, Iglesias escribe desde una inquietud moral que nunca se separa de la búsqueda estética: su prosa es cadenciosa, luminosa por momentos, capaz de sostener un tono lírico incluso en los pasajes más ásperos.
Política y espiritual, íntima y colectividad, pesimista en su diagnóstico pero obstinada en su confianza en la transformación, "La Ciudad Amurallada" despierta la atención del lector en su combinación entre elementos propios del thriller, de la ciencia ficción y de la distopía."
